Pedro Riesco, Arte y figura

Pedro Riesco, Arte y figura

Pedro Riesco Herrera, deportivamente conocido como Pedro Riesco nacido en Madrid, el 25 de octubre de 1969.


Trayectoria

Pedro Riesco empezó a destacar debutando en el Rayo Vallecano, la temporada 1991/92, en Segunda División. Los ocho goles que consiguió esa temporada contribuyeron a que su equipo lograse el ascenso.

Debutó en la Primera División el 5 de septiembre de 1992, ante el Valencia CF. Su rendimiento esa temporada, el mejor de su carrera deportiva en la máxima categoría -35 partidos y seis goles- despertó el interés de clubes como el Real Madrid o el Atlético. Pero finalmente fue el Deportivo de La Coruña quien se hizo con sus servicios, a cambio de 100 millones de pesetas y un contrato de tres años. El equipo gallego estaba construyendo una plantilla mítica, el Superdepor, y Riesco se encontró con un técnico, Arsenio Iglesias, que tenía plenamente cubierta la delantera del equipo con Bebeto, Claudio Barragán y Javier Manjarín. Ese año el Deportivo perdió la liga en la última jornada, pero Pedro Riesco poco pudo aportar al subcampeonato: jugó 18 partidos, sólo uno como titular, y consiguió un gol.

Sin sitio entre los titulares, los minutos que Arsenio Iglesias le dejaba disfrutar eran pocos y en situaciones excepcionales. Como el contrato con el club coruñés era largo, la vía para obtener esos ansiados minutos no era otra que buscar alguna cesión. La primera de ellas apunto estuvo de fraguarse con la SD Compostela, pero finalmente le llevó a jugar la temporada 94/95 en el Real Valladolid de Chuchi Macón, Manuel Carou o José Luís González, donde la fortuna no terminó de acompañarle. La segunda la encontró ya iniciada la 95/96 al lado de Eugeny Plotnikov en el Albacete y se saldó con 25 participaciones en liga, cuatro goles y un descenso de categoría.

Terminada la etapa manchega regresó a Riazor para pasarse un año en blanco, que si bien no pudo desarrollar sus virtudes como delantero. Por fin rescindió el contrato con el Depor y fue libre para firmar por un par de temporadas con el Alavés, por entonces en segunda división, donde sí se sintió medianamente importante y gozó de una continuidad que en A Coruña se le había negado.

En la campaña 98/99 sería el CD Ourense quien se haría con Pedro Riesco para completar junto a Awule Quaye. Su última etapa como futbolista la vivió en el Tarrassa, donde tras completar tres años en Segunda B fue capaz de ascender y jugar su última temporada como profesional en la categoría de plata antes de colgar las botas en 2003 aquejado de continuas lesiones.